La Asociación Vehículos Antiguos de Cañuelas (AVAC) realizó el pasado 16 de agosto un homenaje a Juan Carlos Nesprías, uno de los grandes referentes del automovilismo local, al cumplirse un nuevo aniversario de su nacimiento. La jornada comenzó en el monumento dedicado al piloto en la Plaza San Martín, donde se colocó una placa réplica de la que había entregado la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC) durante los actos de octubre de 2025. El homenaje tuvo además dos protagonistas muy especiales: “La Negrita” y el auto de Soto, dos vehículos históricos vinculados a la trayectoria de Nesprías, que acompañaron la ceremonia. La convocatoria reunió a socios de AVAC, familiares, amigos, vecinos y aficionados al automovilismo llegados desde localidades cercanas. También participaron integrantes de la agrupación Perros Salvajes, junto con autos de competición de distintas categorías, convirtiendo el encuentro en una verdadera reunión de la comunidad fierrera. Durante el acto hicieron uso de la palabra el secretario de AVAC, Eduardo Gallardo; el presidente de la institución, Héctor Frescino; y Cristina Nesprías, hermana del recordado piloto. Una placa para el museo Otro de los momentos destacados fue la entrega de la placa original otorgada por la ACTC a Martín Velozo y su esposa Mariana. La pieza será colocada de manera permanente en el museo dedicado a Nesprías, ubicado en su antiguo taller de la calle Yrigoyen, un espacio que conserva distintos elementos relacionados con su vida y su trayectoria deportiva. Luego de la ceremonia, todos los participantes emprendieron una caravana hasta el museo. Una vez allí compartieron fotografías, recuerdos y un momento de camaradería entre aficionados, familiares y amigos del piloto. Durante la visita, Martín Velozo recordó también a Darío Alonso, amigo cercano de Nesprías, quien había fallecido pocos días antes. Una figura que permanece en la memoria Juan Carlos Nesprías nació el 16 de agosto de 1950 y murió el 4 de octubre de 2023. Fue una de las máximas figuras del automovilismo de Cañuelas y tuvo una destacada trayectoria en el TC Roqueperense antes de dar el salto al Turismo Carretera nacional. Su debut en el TC se produjo el 10 de febrero de 1985, iniciando una etapa que lo convirtió en uno de los pilotos más reconocidos surgidos de la ciudad. A casi tres años de su fallecimiento, su nombre continúa presente entre los amantes del automovilismo y en distintos espacios de Cañuelas. El homenaje organizado por AVAC fue sencillo, pero cargado de significado: una reunión de autos, amigos y familiares para recordar a un piloto que sigue ocupando un lugar especial en la memoria fierrera de la ciudad.