discapacidad

El Municipio anunció la construcción de 30 nuevas rampas de accesibilidad en distintos puntos del distrito. La iniciativa es positiva, pero abre una pregunta inevitable: ¿cuánto falta todavía para que Cañuelas sea realmente una ciudad accesible? Una rampa puede parecer una obra pequeña. Unos metros de hormigón, una pendiente, un cordón rebajado. Pero para una persona que utiliza una silla de ruedas, para alguien con movilidad reducida o incluso para un adulto mayor, esos pocos metros pueden significar algo mucho más importante: poder cruzar una calle sin depender de otra persona. Por eso, el anuncio de la construcción de 30 nuevas rampas de accesibilidad en distintos puntos de Cañuelas merece ser recibido como una buena noticia. La obra forma parte del Plan Municipal de Accesibilidad y es impulsada por la Secretaría de Relaciones Institucionales y Discapacidad. Desde el Municipio señalan que el objetivo es avanzar en la eliminación de barreras arquitectónicas y mejorar la circulación por el espacio público. Hasta ahí, poco hay para discutir. El problema aparece cuando uno mira un poco más allá del anuncio. ¿Dónde estarán las rampas? La primera pregunta que seguramente se harán muchos vecinos es bastante sencilla: ¿Dónde se van a construir? El anuncioLeer más