Dos de las víctimas son menores de 13 y 15 años. Los sospechosos, de 26 y 28 años y domiciliados en Virrey del Pino, fueron interceptados tras una persecución que terminó en el barrio San Esteban.
Tres asaltos a transeúntes, una persecución y dos personas aprehendidas fue el saldo de un raid delictivo que terminó en el barrio San Esteban de Cañuelas. Durante el operativo, la Policía secuestró una pistola Bersa calibre .22 cargada y tres teléfonos celulares que habrían sido sustraídos durante los robos.
Según la investigación, los sospechosos se movilizaban en una motocicleta roja y habrían cometido los asaltos utilizando un arma de fuego para amenazar a las víctimas.
El primer episodio ocurrió sobre calle De la Quintana, entre Urdinea y Dupuy, mientras que el segundo tuvo lugar en Pueyrredón al 300, ambos en el barrio Los Pozos. El tercer asalto habría ocurrido en el barrio Peluffo, sobre la colectora de la Ruta 3 y Belgrano.

La sucesión de hechos fue comunicada al 991 y el personal de monitoreo de Cañuelas logró advertir el desplazamiento de los dos sospechosos en dirección al barrio San Esteban.
A partir de la información aportada por el Centro de Operaciones Municipal (COM), se desplegó un operativo cerrojo con participación de efectivos del Destacamento Los Pozos, la Comisaría Primera de Cañuelas y el Comando de Patrullas.
Los accesos fueron controlados hasta que los agentes lograron interceptar a los dos hombres en la intersección de Padre Elizalde y Calden.
Los aprehendidos fueron identificados como Luis Ezequiel Soria, de 26 años, y Alejandro Rodrigo Sayavedra, de 28, ambos domiciliados en Virrey del Pino, partido de La Matanza.

Durante el procedimiento fueron secuestrados tres teléfonos celulares: dos iPhone y un Xiaomi. De acuerdo con el parte policial, los aparatos fueron reconocidos posteriormente por las presuntas víctimas, entre ellas dos jóvenes de 13 y 15 años.
Sin embargo, el elemento más comprometedor hallado durante el procedimiento fue un arma de fuego. Los efectivos secuestraron una pistola Bersa modelo 223, calibre .22 largo, que tenía una munición colocada en la recámara y un cargador con seis cartuchos intactos.
La Policía informó que el arma no registraba pedido de secuestro y que los dos aprehendidos no tenían antecedentes registrados en la zona, según la información consignada en el parte.
La causa fue caratulada como “robo agravado por el uso de arma de fuego” y quedó a cargo de la Fiscalía N° 2 de Cañuelas, que dispuso la aprehensión de ambos sospechosos y su presentación ante la Justicia.














