Un video difundido en redes sociales volvió a exponer una problemática que desde hace tiempo genera preocupación entre vecinos de Cañuelas: motociclistas que realizan maniobras peligrosas en espacios públicos, circulan por veredas y, en otros casos, utilizan vehículos con escapes modificados que generan fuertes ruidos. El interrogante vuelve a ser el mismo: ¿dónde están los controles y qué tan efectivos son?
Un “willy” sobre la vereda y en una plaza
Las imágenes muestran a un joven realizando maniobras con su motocicleta sobre la vereda de la avenida Libertad, entre Acuña y Basavilbaso, zigzagueando entre vehículos en las inmediaciones del Parque de la Salud.
El video también registra al motociclista utilizando el playón de una plaza para continuar con las maniobras.
Según publicó InfoCañuelas, el material fue subido a la cuenta de Instagram @gonzagallego3279 y rápidamente alcanzó más de 100.000 visualizaciones y casi 8.000 “me gusta”. La publicación generó numerosos comentarios, algunos de ellos celebrando las imágenes y otros cuestionando abiertamente el riesgo de este tipo de conductas.
Más allá de que las imágenes parezcan registradas durante la madrugada y con poco movimiento, el peligro sigue existiendo. Un peatón que sale de una vivienda, alguien que cruza una calle o un vehículo que aparece inesperadamente pueden convertir una maniobra de segundos en un accidente grave.
El problema no termina en los “willys”
La discusión tampoco debería quedar reducida al video.
En Cañuelas existe desde hace tiempo otro reclamo recurrente relacionado con las motocicletas: los escapes adulterados, libres o modificados para producir más ruido.
Aceleradas, explosiones y motores que circulan durante la noche pueden alterar la tranquilidad de barrios enteros. Para una persona que intenta dormir, para una familia con niños o para adultos mayores, el ruido constante de motocicletas no es un detalle menor.
De hecho, el Municipio ya realizó operativos específicos contra este tipo de infracciones. En uno de ellos fueron secuestradas alrededor de 80 motos y se destruyeron escapes antirreglamentarios. La propia normativa municipal contempla sanciones y retención de vehículos por ruidos molestos o nocivos producidos mediante escapes libres.
Las normas existen. La pregunta es si se cumplen
Este es quizás el punto central de la discusión.
Cañuelas cuenta con una ordenanza que establece límites y sanciones para los vehículos que generan ruidos molestos. También existen áreas municipales de Tránsito y Guardia Urbana, fuerzas policiales, cámaras del Centro de Operaciones Municipal y un Juzgado de Faltas.
Incluso se han realizado controles nocturnos en distintos puntos de la ciudad, donde se detectaron motos sin documentación, falta de licencia, ausencia de seguro y escapes antirreglamentarios.
Entonces, si existen las herramientas, el desafío es que los controles tengan continuidad.
Porque el problema aparece cuando se realizan grandes operativos durante algunos días, se secuestran vehículos, se destruyen escapes y se anuncian sanciones, pero semanas después vuelven a verse las mismas situaciones.
¿Qué pasa con las cámaras?
Las imágenes difundidas también generan otro interrogante.
Si una motocicleta puede circular por una vereda céntrica, frente a un espacio público y realizar reiteradas maniobras durante la madrugada, resulta razonable preguntarse si esa situación fue detectada por el sistema de monitoreo municipal.
El Centro de Operaciones Municipal tiene precisamente entre sus funciones el seguimiento mediante cámaras. En casos como este, las imágenes podrían resultar útiles para intentar identificar el vehículo y avanzar posteriormente con las actuaciones que correspondan.
No se trata de reemplazar un procedimiento administrativo o judicial por una condena en redes sociales. Se trata, simplemente, de que las herramientas que ya existen sean utilizadas.
No todos los motociclistas son el problema
También es importante no generalizar.
Miles de personas utilizan motocicletas todos los días en Cañuelas para trabajar, estudiar, hacer repartos o trasladarse. Cumplen las normas y no generan inconvenientes.
El problema está en quienes utilizan la vía pública como una pista, realizan maniobras que pueden poner en peligro a terceros o modifican sus vehículos para producir niveles de ruido que afectan a toda una comunidad.
Y en esos casos, la respuesta no debería depender de que alguien saque el teléfono, grabe el episodio y lo publique en Instagram.
Operativos aislados: ¿alcanzan?
La experiencia demuestra que los operativos puntuales pueden producir resultados inmediatos, pero difícilmente solucionen por sí solos un problema que se repite.
La propia Municipalidad ha informado controles destinados específicamente a reducir los ruidos molestos y retirar de circulación vehículos con escapes antirreglamentarios.
Pero si el fenómeno reaparece, quizás sea necesario discutir otra estrategia: controles sostenidos, rotativos, nocturnos y en distintos barrios; seguimiento de reincidentes; utilización efectiva de las cámaras y una coordinación permanente entre Tránsito, Guardia Urbana, Policía y Juzgado de Faltas.
La tranquilidad también es seguridad
Una moto haciendo “willy” sobre una vereda puede parecer, para algunos, simplemente una imprudencia.
Un escape libre puede parecer simplemente una moto “que hace ruido”.
Pero cuando esas situaciones se multiplican, dejan de ser hechos aislados y pasan a formar parte de un problema de convivencia urbana y seguridad vial.
Cañuelas no necesita perseguir a quienes utilizan una moto. Necesita hacer cumplir las reglas a quienes las incumplen.
Porque las calles, las veredas y las plazas son espacios de todos.
Y la pregunta que queda después de ver estas imágenes es inevitable: ¿cuánto falta para que un “willy”, una acelerada o una maniobra temeraria deje de ser solamente un video viral y termine en una tragedia?
Cañuelas en Red©












