La advertencia volvió a circular en el país y Grooming Argentina alertó sobre los riesgos de una práctica que propone a niños y adolescentes cortar todo contacto con sus familias durante dos días. En Argentina ya hubo casos en los que menores se ausentaron para cumplir el desafío.
Un peligroso reto viral volvió a generar preocupación entre las familias argentinas. Se trata del desafío conocido como “Desaparecer durante 48 horas”, que propone a niños y adolescentes ausentarse de sus hogares o de otros lugares habituales, cortar todo contacto con familiares y amigos y evitar cualquier señal que permita conocer su ubicación.
La práctica, que ya había sido denunciada años atrás, volvió a circular durante septiembre de 2026. Grooming Argentina alertó nuevamente sobre el fenómeno y advirtió que la dinámica puede incrementar la vulnerabilidad de los menores frente a situaciones de violencia, manipulación o explotación. (infobae)
Según la descripción difundida por la organización, el desafío busca que la ausencia genere la mayor preocupación posible entre familiares y allegados. La repercusión de la búsqueda —incluidas publicaciones y denuncias por desaparición— funcionaría como una forma de obtener reconocimiento o puntos dentro de las comunidades digitales donde circula. (La Capital)
El problema es que lo que para quienes participan puede presentarse como un juego o desafío puede convertirse rápidamente en una situación real de búsqueda de una persona menor de edad, movilizando a familiares, escuelas, policías y sistemas de monitoreo.
Dos chicos de 9 años se escaparon de una escuela en Mar del Plata
Uno de los casos más claros registrados en Argentina ocurrió en Mar del Plata en marzo de 2024.
Dos alumnos de 9 años, que cursaban cuarto grado en el colegio Divino Rostro, se escaparon del establecimiento durante la tarde para intentar cumplir el desafío de desaparecer durante 48 horas.
Las autoridades del colegio advirtieron que los chicos no habían regresado al aula y dieron aviso a la Policía. A partir de allí se puso en marcha un operativo de búsqueda y se utilizó el sistema de cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo municipal para reconstruir el recorrido de los menores. (LA NACION)
Las imágenes permitieron establecer que habían saltado el paredón del colegio y se habían alejado del establecimiento. Finalmente fueron encontrados aproximadamente 30 cuadras más lejos, en las inmediaciones del Club Náutico, todavía vestidos con sus uniformes escolares.
Los dos niños fueron trasladados nuevamente al colegio y entregados a sus familias en buen estado de salud. Posteriormente se conoció que pretendían cumplir el denominado “Desaparecé Challenge”. (Todo Noticias)
El episodio dejó expuesto uno de los principales riesgos de este tipo de desafíos: una conducta que puede comenzar como una prueba entre compañeros puede terminar generando una verdadera emergencia.
El antecedente de dos adolescentes en San Fernando
Un año antes, en mayo de 2023, dos adolescentes de San Fernando también fueron intensamente buscados después de salir del colegio y no regresar a sus hogares.
Se trataba de Valentina Sánchez Suárez y Kevin Benjamín González, ambos de 13 años y compañeros de colegio. Fueron vistos por última vez cuando salieron del establecimiento y posteriormente se pudo establecer, mediante el seguimiento de su tarjeta SUBE, que habían utilizado transporte público para trasladarse hacia la Ciudad de Buenos Aires. (Agencia Noticias Argentinas)
La hipótesis de sus familiares era que podían haberse ausentado para cumplir el desafío de TikTok de las 48 horas. Finalmente fueron encontrados sanos y salvos en el barrio de Boedo.
Después de la aparición de los adolescentes, trascendió que efectivamente buscaban realizar el reto, que planteaba desaparecer durante 48 horas sin avisar a familiares ni conocidos. (eltrecetv)
Por qué el desafío genera preocupación
Desde las organizaciones que trabajan en prevención de riesgos digitales advierten que el problema no termina en la angustia que puede provocar una desaparición voluntaria.
Durante el tiempo en que un menor permanece incomunicado y fuera de los ámbitos habituales de protección, puede quedar expuesto a personas desconocidas, situaciones de violencia, manipulación o explotación sexual. También existe el riesgo de que un adulto que haya establecido previamente contacto con el menor por Internet utilice el desafío como una oportunidad para favorecer un encuentro presencial. (Elonce.com)
A esto se suma otro problema: cuando comienza una búsqueda pueden difundirse fotografías, nombres, datos personales, información sobre la escuela y lugares frecuentados por el menor. Esa información puede quedar expuesta públicamente y ser aprovechada por terceros.
Por eso, Grooming Argentina recomendó no reproducir ni amplificar el desafío y evitar difundir innecesariamente información personal de los menores durante una búsqueda. (Elonce.com)
Qué recomiendan a las familias
Ante la circulación de este tipo de propuestas, el principal consejo es hablar con niños y adolescentes sobre los retos que encuentran en Internet, sin limitar la conversación únicamente a prohibiciones o castigos.
También se recomienda prestar atención a cambios repentinos de conducta, conversaciones relacionadas con desafíos virales o planes para ausentarse del hogar sin informar a los adultos responsables.
La prevención también implica conocer, dentro de lo posible, qué plataformas utilizan los chicos, qué grupos frecuentan y con quiénes mantienen contacto, especialmente cuando aparecen propuestas que implican abandonar el hogar o cortar completamente la comunicación.
Y existe una recomendación fundamental: si un niño o adolescente desaparece o se desconoce su paradero, no hay que esperar 24 ni 48 horas para actuar. La situación debe ser comunicada inmediatamente a las autoridades. Grooming Argentina remarcó la importancia de dar aviso al 911 ante una desaparición. (Elonce.com)
Los casos registrados en Mar del Plata y San Fernando muestran que el desafío no es solamente una historia que circula en Internet: en Argentina ya hubo menores que se ausentaron de sus lugares habituales intentando cumplirlo y que terminaron siendo buscados por sus familias y las fuerzas de seguridad.
La advertencia que vuelve a circular ahora en septiembre apunta, precisamente, a evitar que una tendencia de redes termine convirtiéndose en una situación de riesgo real.













